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Nuestra historia

La Villa Cultural Huilquilemu fue construida en 1870 por José Bruno González Vallejo, un minero oriundo de Vallenar, que la edificó inspirado en la tradicional casa chilena de campo, con largos corredores que conectan diferentes patios.

En 1892 la casona pasó a ser propiedad de un terrateniente maulino llamado José Joaquín Donoso Cruz, quien fue su dueño hasta 1966, año en que fue expropiada por la Corporación de Reforma Agraria (CORA).


En 1976, Huilquilemu fue transferida a la Pontificia Universidad Católica de Chile, de quien la Universidad Católica del Maule era sede en ese entonces. Pero en 1992, cuando pasa a ser una institución de educación superior independiente, la UCM se transformó en la dueña de la villa.


En 1974, Hernán Correa de la Cerda, quien en esa fecha ocupaba el cargo de Director de la Sede Talca de la Pontificia Universidad Católica, comenzó el proyecto de extensión “Villa Cultural Huilquilemu”, transformando la casona en un centro cultural y museo.

En 1979 nació el Taller de Bordados de Huilquilemu, impulsado por Monseñor Carlos González Cruchaga, obispo de Talca, quien hizo notar la necesidad de vincularse con el mundo campesino, con los lugareños, las profesoras fueron Mónica Aguirre y Lucía Cristi.


Los motivos de inspiración de las creaciones, son principalmente registros e imágenes de los quehaceres campesinos, la religiosidad popular y el simbolismo de Huilquilemu.


El 15 de octubre de 1986, la casona fue declarada Monumento Nacional en categoría de Histórico y ha sido catalogada como memoria viviente.El terremoto ocurrido el 27 de febrero de 2010, provocó serios daños, por lo que se encuentra cerrada al público, pero su biblioteca continúa su labor de extensión y servicio a los lectores, en instalaciones ubicadas en la sede de la Nueva Junta de Vecinos Huilquilemu, organización con la cual la Universidad Católica del Maule posee un convenio vigente.


La Villa Cultural Huilquilemu posee un maravilloso parque de especies exóticas y un recinto ferial.


Entre las colecciones del museo destacan la de arte religioso, pinturas, imágenes, objetos y textiles litúrgicos; artesanía costumbrista, muebles de época y manifestaciones de la piedad popular. También hay un archivo documental y fotográfico.

¿Sabias qué?